TREN ELECTRICO DE VES - Acordándonos de un artículo polémico

on jueves, 25 de febrero de 2010
Presentamos a continuación un artículo que presentó la revista CARETAS en su ejemplar N° 1510 de Abril de 1998 y que lo consideramos muy interesante por que se exponen puntos de vista que revelan la pugna y tendencias políticas para destruir o paralizar proyectos de otros partidos. Es importante también observar el deficiente papel profesional de algunos ingenieros donde se demuestra que no tienen capacidad para asumir retos y tratan que el "NO" sea la palabra clave habitual para oponerse a todo intento de mejorar nuestro transporte público.

Lamentablemente también tenemos que observar la falta de iniciativa que a lo largo de los años ha tenido el MTC en el sentido de no haber separado con la debida anticipación rutas y terrenos para un futuro tren, actividad ésta que debió iniciarse en los años 20 del siglo pasado.

La falta de estructura jerárquica en el transporte público impidió concebir una central terminal de buses y trenes en los años 40 o antes, que nos obliga a dar un salto arriesgado omitiéndola y construyendo en su lugar varias estaciones terminales periféricas. Los invito a leer el artículo en cuestión. Hacer clic aquí para leer el artículo de la revista mencionada.

DESCARRILANDO EL TREN PARA QUE PASE POR TOKIO
(ANALISIS DE UN ARTICULO PUBLICADO EN LA REVISTA
CARETAS SOBRE EL TREN ELECTRICO DE VILLA EL SALVADOR)

1. Generalidades
Hace unos cuantos días tuve la oportunidad de recabar vía el internet un artículo sobre el incompleto e inoperativo tren eléctrico de Villa El Salvador y que fuera publicado por la revista CARETAS el 2 de Abril, 1998, ejemplar N° 1510.

El citado artículo deja entrever un indiscutido trasfondo político y una serie de errores cometidos y opiniones descriteriadas, tratando de evitar que se culmine la ruta del tren por otra ruta diferente a la establecida originalmente, que cuesta creer que venga de profesionales hechos y derechos.

En estas notas sacaremos a la luz nuevamente los puntos más saltantes de ese artículo, los criticaremos y daremos nuestros puntos de vista con el único fin de que se rompan las barreras políticas, se analice con un criterio profesional y experto lo que se ha hecho y lo que hay por hacer para que se lleve a cabo, lo más pronto posible, la puesta en marcha del bendito tren eléctrico tal como está y que se vaya extendiendo la ruta completando por lo menos los tramos donde hay obra civil incompleta.

El tren eléctrico de Villa El Salvador es en realidad un tramo de tren ligero que podría terminar en el distrito de Lurigancho haciendo interconexión en la periferia de la metrópoli limeña con las diversas líneas de metro que se construirán en ella y con una red de buses debidamente estructurada y organizada, que por supuesto, no se parece en nada a lo que hay ahora.

Llama la atención que el estudio en cuestión no haya sido hecho por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, organismo verdaderamente responsable de todo lo relacionado al transporte público y que en su lugar se haya invitado a la UNI que simplemente es un centro de estudios universitarios y en donde lógicamente es muy raro encontrar expertos en el ramo, menos aún en un tema que no se enseña profundamente en las universidades limeñas puesto que no existe el grado de ingeniero de transportes. .

2. Problemas de Mantenimiento
Desde fines de 1995 la AATE debe poner en marcha estas unidades diariamente, y hacer correr 5 trenes fantasma, para que no se malogren los equipos. El costo es de US$ 600,000 al año.

Aquí se menciona que cinco convoyes de trenes de seis vagones cada uno deben recorrer la ruta de 7 Km de largo diariamente totalmente vacíos por que el largo de la ruta es antieconómico para dar servicio al público. Sin embargo, en Europa es muy común poner en servicio líneas de metro tan pronto llegan a los 2 Km o menos de recorrido.

En 1972 por ejemplo, la ciudad de Milán, Italia; inauguró su tercera línea de metro cuando tenía menos de 2 Km de longitud y fue todo un éxito.

En el año de 1964 varias firmas extranjeras presentaron ofertas de metro para nuestra capital y finalmente, en 1966, se decidió no hacer nada por que el país no tenía dinero para tan grande inversión. Hubo, sin embargo, una oferta de una firma francesa de reconocida trayectoria como constructora de metros en el mundo entero que presentó dos líneas de metro de menos de 2 Km cada una. Las dos partían de la Plaza de Armas. Una se dirigía hacia la avenida Colonial y la otra hacia el Paseo de la República. Excelente alternativa para iniciar las obras de un metro en nuestra capital y comenzando de a poco. Hubiésemos tenido un metro antes que nuestros vecinos chilenos y hoy en día estaríamos contando con un excelente sistema. ¿Que pasó con los expertos peruanos en ese entonces?

Un pequeño estudio, sin necesidad de los expertos de la UNI y sus asesores extranjeros, nos hará ver que con los cinco convoyes y con un 70% de ocupación podríamos establecer en los 10 Km ya terminados una frecuencia de recorrido cada 5 minutos, transportando 400 pasajeros cada convoy en un estimado de 80 viajes ida y vuelta. En total tendremos unos 160,000 pasajeros transportados diariamente en 15 horas de trabajo. En un mes serán 4´800,000 y en un año 57´600,000 pasajeros transportados.

Si se cobrase S/. 0.50 por el pasaje tendríamos un ingreso bruto aproximado de 28 millones de soles anuales, o lo que es lo mismo, unos 8 millones de dólares, que hubiesen afrontado los gastos de mantenimiento de las unidades, hubiese dado trabajo a muchos empleados y operarios y lo que es más, hubiese servido a una ciudad, como Villa El Salvador, que tanto lo necesita.

El tramo de tren de Villa El Salvador está muy mal ubicado, circulando casi por un descampado y a una distancia de 800 metros de la avenida Revolución que es la avenida principal del distrito. Por ello es que lo consideramos un tren ligero suburbano. A pesar de ello, la gente lo usa solamente para movimientos locales, es decir, dentro del propio distrito y distritos vecinos, donde los más beneficiados son VMT y SJM.

Vemos también que no hay servicios de buses urbanos en los distritos involucrados que permitan alimentar debidamente al tren y si se quiere darle utilidad tendremos que comenzar por ello y por supuesto, no debe haber trato alguno con los informales por que ellos recogen pasajeros en esas zonas pero no resuelven el problema urbano. Ellos simplemente son competidores hasta cierto punto desleales con los usuarios y con las empresas formales que quieran hacer tratos con ellos.

Si se quería dar trabajo al tren, aunque se trabajase a pérdida en esta etapa de su construcción, cobrando pasajes de menos monto, el sistema hubiese dado un excelente servicio y la gente hubiese aprendido a usarlo y evaluar sus ventajas. Solamente teníamos que entender que el sistema inicialmente iba a dar utilidad a los distritos de Villa El Salvador, Villa María del Triunfo y San Juan de Miraflores y se debían haber hecho los tratos necesarios con los municipios involucrados para que se formen verdaderas empresas de buses en cada uno de esos distritos y se establezcan servicios urbanos e interurbanos que alimenten al tren eléctrico en cada una de sus estaciones.

También era sumamente importante no permitir que los informales diesen servicios urbanos en esos distritos y asignarles un punto céntrico en cada uno de ellos donde debían terminar sus recorridos. Lógicamente, la estación Atocongo hubiese sido el punto de partida de algunas líneas informales hacia el centro de la capital.

Conforme se demuestre que el tren eléctrico es una realidad y trabaje solucionando problemas y dando ciertos beneficios monetarios, sería más fácil ir ampliando la ruta y adquiriendo más convoyes, sin importar quien inició las obras pero dándole el término adecuado y alterando la ruta en la forma que le corresponde a un tren ligero.

3. Una opinión sin repuesta
Lima con más de 6 millones de habitantes se ha quedado atrás en materia de transporte masivo.

Quizás arrepentida de todos los comentarios negativos aquí vertidos que lo único que hacen es no solamente postergar sino realmente impedir que se construya un verdadero metro subterráneo en nuestra capital y que debió construirse hace unos treinta años tal como lo hicieron nuestros hermanos chilenos, aquí CARETAS se limita a no escribir absolutamente nada y mostrar solamente un cuadro con las redes de metro en Latino América al año de 1995. Dicho cuadro muestra nada menos que 13 líneas de metro.

Brasil muestra seis ciudades con metro, la última de ellas en Brasilia, la capital, en proceso de construcción. México muestra tres ciudades con metro y comenta que el metro de Ciudad de México es el tercero en el mundo en relación a pasajeros transportados (4.5 millones al día). Lamentablemente el metro de ciudad de México ha decaído enormemente en captación de pasajeros y actualmente, víctima del transporte informal de buses, microbuses y combis capta solamente un 15% del total que se moviliza. El transporte informal moviliza a un 60%. Esto según datos del año de 1997. Al metro de Ciudad de México se le tiene que subsidiar con un 70% de sus gastos.

Llama también la atención que el primer sistema de metro en Colombia no haya sido para la capital sino para la ciudad de Medellín. La ciudad de Bogotá se decidió por una solución paliativa al problema del transporte público escogiendo al sistema Transmilenio de buses que es un sistema para una ciudad de menos habitantes. Esta decisión indudablemente causará un retraso en la construcción de su metro que finalmente se tendrá que hacer pero cuanto más tiempo pase, más problemática y más cara será su construcción.

El comentario para nuestra capital se lo dejamos al lector pero lo ayudaremos un poco indicándoles que actualmente se movilizan diariamente unos 6.5 millones de pasajeros y que nuestra capital ahora, año de 2002, sobrepasa los 8 millones de habitantes y no tenemos un sistema de metro que atienda nuestro centro debidamente. El sistema LIMA BUS del alcalde Alberto Andrade es igualito al sistema TRANSMILENIO de Bogotá. Tenemos un transporte informal peor que el de Santiago de Chile y peor que el de Ciudad de México. El tren elevado de Villa El Salvador debe formar parte del sistema de trenes metropolitanos pero no formar parte del metro que debe operar en el centro de la capital
.
Con todos esos datos a la mano y luego de haber leído este artículo, invito al lector a que adivine como solucionar el problema de transporte público de nuestra capital.

4. Tres Alternativas de Rutas
Lama More, que fue director metropolitano de Transporte Urbano de Lima en 1984 y participó en los estudios de la UNI, señala que se examinaron con el criterio "más técnico posible" tres alternativas para el Tramo II. A saber:
1.-Atocongo-Av. Marsano- Av. Aviación-Mercado Mayorista- Hospital 2 de Mayo-Av. Grau hasta el cruce con Av. Abancay, de 13.16 Km.
2.-Atocongo-Marsano-Benavides-Vía Expresa- Plaza Grau, de 13.5 Km.
3.-Atocongo-Vía de Evitamiento-Puente Huáscar, de 18.39 Km.

Aquí, se limitan a decir que cada una de las alternativas tiene su pro y su contra, luego critican el tramo por el zanjón y la avenida Benavides e indican que expertos de metro de Chile y Bélgica tomaron parte en el estudio.

Pasaremos a dar nuestros propios comentarios a estas tres alternativas.

La primera alternativa es la más lógica para un tren eléctrico que se originó en Villa El Salvador y su misión es transportar gente hacia el centro de la capital, teniendo paraderos en puntos que serán futuras estaciones de metro en la periferia de la metrópoli y también estaciones de buses interurbanos dentro de ella. En esta ruta hubiese sido más lógico mencionar el centro comercial de Gamarra y no al mercado mayorista por que la gente comprará en este último al por mayor y requerirá de una camioneta o de un camión. Sería ilógico que en un tren de esta naturaleza se lleven costales con mercadería y quizás animales. Mencionar al mercado mayorista es francamente descriteriado.

La segunda alternativa no es conveniente por que se mezclan dos rutas fundamentales; una que debe ser de metro que viene desde Larco (no de la vía expresa) hacia el final de Benavides con otra que es un ramal de tren ligero que viene de Villa El Salvador por la avenida Aviación y lo que estamos tratando de terminar es el tramo de tren ligero que seguirá por la avenida aviación.

La tercera alternativa es otra ruta de tren ligero o suburbano pero menos eficiente que la que va por la avenida Aviación. Esta ruta se tendrá en cuenta cuando la que va por la avenida Aviación comience a congestionarse y que ahora ni siquiera la tenemos.

5. Nuevos estudios
• Poco después de entrar Elsa Carrera al ministerio de Transportes y Comunicaciones cambió el directorio de la AATE, nombró a Miguel Angel Torres y en febrero de 1997 convocó inexplicadamente a un concurso internacional de méritos para hacer el mismo estudio que ya había realizado la UNI. ¿Por qué convocó un concurso internacional para realizar un "Estudio Complementario" si ya existían los estudios de la UNI?
• -¿Con la asesoría de quién preparó la AATE las bases del concurso?

Los resultados de estudios llevados a cabo por cualquier empresa u organismo no necesariamente son determinantes y si se discrepa con ellos, se debe tener la absoluta libertad de solicitar nuevos estudios a terceros. Si los nuevos resultados obtenidos son iguales o similares al primero entonces habrá más confianza en llevarlos a cabo pero si se discrepa entonces habrá que pedir nuevos estudios.

Ahora bien, por lo que se deduce al leer el artículo de la revista CARETAS, llegamos a la conclusión de que el estudio llevado a cabo por la UNI, con todos sus expertos y los expertos extranjeros que se indican, es francamente cuestionable y demuestra que en todo estudio debe primar antes que nada un principio básico: el criterio.

6. Intento de Cambio de Ruta
Planteamientos de origen japonés recomiendan no seguir por la Av. Aviación, aunque eso signifique desperdiciar millones en columnas levantadas hasta el cruce con Javier Prado. Sugieren bajar por Benavides hacia Miraflores y tomar la Vía Expresa a pesar de los inconvenientes. La madre del cordero está en el corralito.

Indudablemente que la razón del artículo en mención tiene la intención de sacar a la luz las verdades sobre el intento de cambio de ruta del gobierno anterior con el fin de permitir que un consorcio japonés termine las obras por que debido a las cláusulas del contrato con Tralima, la ruta originalmente establecida solamente se podía hacer con el grupo italiano bajo pena de incumplimiento de contrato y los juicios consiguientes.

Craso error diría yo, por parte de los expertos de Fujimori, al tratar de desviar la ruta con dos tramos inadecuados y dudamos que haya sido el resultado de un estudio llevado a cabo por expertos japoneses, dada la experiencia que tiene el Japón en este tipo de obras. Yo como ciudadano peruano también me hubiese opuesto al cambio de ruta propuesto por el gobierno de Fujimori, simplemente por el hecho de que la avenida Benavides tiene que ser una futura línea de metro pero no desde el zanjón ni tampoco hacia Villa el Salvador.

La avenida Benavides podría ser una ruta de metro en un futuro cercano o lejano dependiendo del día en que nos despertemos y veamos su necesidad. Esta ruta iría hasta la altura de la universidad Ricardo Palma, como extensión de una línea de metro que viene desde las avenidas Francisco Pizarro, Tacna, Wilson, Arequipa, Larco y finalmente Benavides, haciendo la salvedad que los inicios de obra se hacen desde el centro de congestión de la capital hacia fuera y nunca al revés como las obras de Villa El Salvador.

Pasaremos a criticar los comentarios atribuidos a los expertos de la UNI.

  • Existe, además, una mayor vinculación laboral y comercial entre el Cono Sur con la zona del Mercado Mayorista y la Av. Grau que con Miraflores.
  • Ya se ha invertido millones en los pilotes de concreto en la Av. Aviación -"costos hundidos" en ese trazo, como los llama el arquitecto César Lama More- que serían desperdiciados.
  • Finalmente, el caos en el transporte que generarían las obras en Benavides y el Zanjón, que bien podrían durar tres años, sería descomunal.

Estos comentarios indudablemente tienen corte político. Hubiese sido más constructivo indicar que hay mayor vínculo con el distrito de la Victoria y con el cercado de Lima que es a donde se piensa transportar a la gente de Villa El Salvador pero en realidad los sistemas se diseñan para que se pueda llegar rápidamente a cualquier lugar de la capital sin especificar algún sitio en particular.

Es conveniente mencionar aquí que la firma Cuanto S.A. en el año 1997, hizo un estudio sobre el movimiento de personas en Lima metropolitana y presentó nueve cuadros ilustrativos del movimiento de salida de las personas durante el día. Ahí indican que del sector Sur Oeste, donde está ubicado Miraflores hacia Villa El salvador se movilizaban 21,000 personas (6% de la población), mientras que de Villa El Salvador hacia el sector Sur Oeste se movilizaban 148,000 personas (23% de su población), cantidad esta última que es significativa.

Además, aunque no les guste a los expertos aquí mencionados, el segundo destino más importante de los que viven en los conos periféricos de población fue Miraflores y sus alrededores inmediatos. El primero, lógicamente, fue el centro de Lima. En 1997 se calcúlo que un millón 300 mil personas iban a Lima diariamente y 850,000 a Miraflores y sus alrededores. ¿Saben cual fue el tercer destino y la cantidad de gente? Fue el Callao con 300,000 personas.

De todos estos cuadros hemos hecho tres Cuadros Resumen, donde en todos se muestra la cantidad de personas que salen de los sectores de origen y hacia donde se dirigen pero estos varían en el tipo de porcentaje.

En el Cuadro 1 (Hacer clic aquí), todos los porcentajes están relacionados a la cantidad máxima de personas que transitaron, es decir 3`599,752.

En el Cuadro 2 (Hacer clic aqui), los porcentajes están relacionados a la cantidad de gente que llega a cada sector.

En el Cuadro 3 (Hacer clic aquí), los porcentajes están relacionados a la cantidad de gente que sale de cada sector. Viendo estos cuadros podrán comprobar lo expresado en el párrafo anterior.

El resultado de estos estudios demuestra pues que es probable que más gente viaje de Villa El Salvador hacia Miraflores que hacia el mercado mayorista y punto.

En cuanto a los pilotes de concreto solamente queda indicar que se perderían los millones aludidos si se les destruyese, pero un cambio de ruta eventual podría sólo postergar su terminación.

Todas las obras civiles de metro y muchas de trenes ligeros involucran trastornos en la ciudad que pueden durar tres años como se indica pero no en el mismo lugar por que las obras van avanzando. De estos trastornos nadie se escapa pero lo que también es cierto es que conforme el tiempo avance los trastornos serán mayores y lo lógico es pensar en un metro para nuestra capital ahora y en forma inmediata y ese metro no es el tren elevado de Villa El Salvador.

No son pocos los expertos que señalan que, hoy por hoy, este nuevo trazo puede derivar en un estropicio urbanístico.
La residencial Av. Benavides es mucho más angosta que la Av. Aviación y, sea el recorrido elevado o subterráneo del metro, el impacto ambiental será de primera magnitud.

Realmente es increíble escuchar estos comentarios de manos de profesionales ingenieros. Por una parte, los expertos en metros pueden hacer un trazo subterráneo incluso debajo del jirón de la Unión o cualquier otra calle similar del mero centro de Lima. Luego, el ancho de la avenida Benavides es más que suficiente para delinear una ruta de metro subterránea. Con relación al “impacto ambiental”, quizás lo que se quiso decir fue el “impacto estético” en caso de construirse un tramo elevado en esta importante avenida residencial. En esta avenida se requiere por tanto de un metro subterráneo a gritos y quieran o no, se tendrá que construir y cuanto antes mejor. El “impacto ambiental” lo tenemos ahora con una cantidad abismal de microbuses y kombis operando en forma totalmente informal con una oferta que supera con creces a la demanda y que entre otras cosas produce una polución alarmante con los escapes de tantas unidades destartaladas desplazándose lentamente por culpa de la congestión vehicular.

El ingeniero Velázquez Jara, director de los dos estudios de la UNI, señala que "todas las alternativas tienen su pro y su contra", pero que en el recorrido por Benavides "se generarían muchos problemas de expropiación y de mayor contaminación de ruidos. Los vecinos serían los más perjudicados. En algún momento puede que sea positiva la alternativa Benavides, pero hoy no se justifica. Ni en quince o veinte años"

Vemos pues que según el ingeniero Velázquez Jara dentro de quince o veinte años será más fácil construir un metro por la avenida Benavides y nos indica también que los vecinos de esta avenida serán los más perjudicados y que también habrían problemas de expropiación.

Gente como yo, en cambio, no alcanza a ver que clase de expropiación se podría presentar en las calles de nuestra capital y nuestra humilde imaginación nos dice que cuanto más tiempo pase más difícil será construir un metro, es decir, todo al revés de lo que indica el ingeniero. Si se hubiesen iniciado las obras del metro allá por 1966, aceptando la oferta de la Alstom de Francia, con dos tramos de menos de 2 Km cada uno, hoy en día tendríamos más líneas de metro que nuestros hermanos chilenos y el centro de Lima no se hubiese abandonado ni tugurizado. ¿Que mejor oportunidad para iniciar las obras del metro en nuestra capital ahora que su centro está abandonado y tugurizado? Además, terminadas las obras del metro subterráneo, los predios que fueron afectados por las obras civiles y también los de los alrededores inmediatos subirán significativamente de valor y eso hay que tenerlo también en cuenta por que ese fastidio de las obras civiles significará una inversión importante para sus dueños.

Por otro lado, ya hay ómnibus que trasladan unas 40,000 personas al día por las pistas centrales de la Vía Expresa (o 14.6 millones de pasajeros/viajes al año), servicio que sería anulado inútilmente por el tren.

Lama, por otro lado, señala que por la Vía Expresa ya se movilizan 167,000 personas al día, sumando los autos a los ómnibus, y lo ideal es crear otro corredor de transporte masivo paralelo -es decir, el metro por la Av. Aviación-, y no concentrar todo en el mismo embudo.

En este análisis de la UNI se nos hace ver que con 40,000 personas al día (rendimiento bajísimo) que se trasladan por la Vía Expresa es más que suficiente y francamente nos oponemos a ello y quizás ese haya sido el motivo por el cual los japoneses hayan aceptado llevar su tren eléctrico por esa ruta. Si un tren como el de Villa El Salvador pasase por esta ruta con una frecuencia de 5 minutos se podrían transportar 160,000 personas diariamente, es decir, cuatro veces más.

Pero la ineficacia de esa ruta se debe a la infeliz iniciativa del Municipio Provincial de Lima de autorizar por ella el recorrido de 15 o más líneas diferentes, muchas de ellas con sus variantes A, B, C, etc., en donde se puede apreciar el bajísimo rendimiento de esa ruta que debiera ser de alta velocidad pero que por decisiones descriteriadas del Municipio Provincial de Lima, la hacen una de las más lentas de la ciudad por que es de un solo carril por sentido y no se les permite adelantar a otras unidades. Al haber un proceso selectivo de pasajeros y de unidades. Los buses se quedan esperando clientes en cada una de las estaciones y los que están esperando detrás no pueden accesar a estas y tienen que esperar para hacer otro tanto cuando les llegue el turno. Los pasajeros hacen otro tanto esperando selectivamente el bus que necesitan (número y variante). Me atrevo a indicar que potencialmente hay una oferta increíble de asientos en esta ruta (quizás superior a la del tren eléctrico) pero que no se llegan a ocupar por el proceso selectivo que existe. Realmente es ilusorio pensar que con estas líneas que pasan por el Paseo de la República se pueden transportar 40,000 personas diariamente. Los reto a que los "expertos" hagan un nuevo estudio para que se convenzan de que esa cantidad debe ser inferior a las 20,000 personas.

Para muestra un botón. Si tuviesemos una sola línea de buses de unos 80 pasajeros, que es la cantidad promedio de pasajeros de los buses existentes; no existiese motivo de selección de bus, indicando con ello que el primer bus que aparezca será útil para todos los que están esperando; hubiese una frecuencia de buses cada 3 minutos y todos los viajes fuesen con un 100% de ocupación, lo cual es imposible, entonces tendríamos cada hora 20 buses con 80 pasajeros y en cada sentido de circulación, lo cual nos dá un total por hora de 3,200 pasajeros transportados. En 18 horas de operación tendremos un total de 57,600 pasajeros transportados diariamente, lo cual es una utopía. Esta cantidad es parecida a los 40,000 que ellos indican. ¿Quien les puede creer eso?

Otro aspecto increíble es que el Ing Lama indique que diariamente pasan 167,000 personas por el zanjón, sumando autos y buses demostrando pues que hay más personas que se transportan en auto (127,000) pero esto no le llama la atención a los ingenieros que hicieron los estudios ni a los expertos que trajeron del extranjero. Interesante hubiese sido que los ingenieros de la UNI recomendasen que por el zanjón pasase una sola línea de buses, que de esa forma se esperaba por lo menos que se transportasen unas 120,000 personas diariamente por esa ruta, cantidad esta que se puede lograr con buses acoplados de alta capacidad y que también indicase que se esperaba que la cantidad de pasajeros en autos bajase debido a esta mejora de servicio y que por tanto no se requería de un tren eléctrico por esa vía, ni tampoco era conveniente hacerlo.

Además, la Vía Expresa puede convertirse en una laguna si llueve en Lima como lo ha hecho en las ciudades del norte, y en el caso de un Niño futuro el tren en esa ruta correría el riesgo de convertirse en un Titanic rodante.
Después de tanta destrucción en el norte, es bueno pensar en un Metro Anti-Niño, y ése no pasa por el Zanjón.

Bueno, ¿Qué podemos decir de este comentario? ¿Qué viene de todo un ingeniero? ¿Qué el zanjón indefectiblemente se convertirá en el río Amazonas por que pronto Lima se convertirá en una ciudad con lluvias torrenciales? Simplemente tendremos que preguntar que hacen los chilenos con su metro cuando vienen esas lluvias torrenciales en Santiago durante toda una semana completa y ahí sí que vienen de verdad. ¿Será por eso que diseñaron el tren de Villa El Salvador en forma elevada para evitarnos las inundaciones de nuestra Lima torrencial?

Entonces, ¿por qué el "Estudio Complementario" (y contradictorio) recomienda la alternativa Benavides-Vía Expresa?
Argumenta, por un lado, que la ruta entre Miraflores y Plaza Grau es más rentable, pero eso equivale a decir que hay que servir mejor a los que más tienen.

No sabemos si este es un comentario de la UNI o de la revista CARETAS pero realmente es cuestionable bajo todo punto de vista, principalmente por que invita a crear un odio infundado entre clases. Ya hemos demostrado anteriormente que sin importar donde se construyan sistemas masivos de transporte, siempre será el pueblo el usuario mayoritario, incluso en el centro de la capital y en los distritos que gozan de mayor estándar de vida como Miraflores y San Isidro.

Los sistemas de transporte no son exclusivos para el pueblo ni para la gente rica o los que más tienen. Los transportes se hacen para que cualquiera pueda viajar en ellos. Después de todo, la gente pobre que vive en los conos de población alejados viene en sus buses a cualquier parte de la capital y en un futuro lo podrán hacer en trenes ligeros y trenes de metro, es decir, el pueblo puede utilizar cualquier medio de transporte aquí y en la China.

Los sistemas de metro se fabrican principalmente para transportar gente velozmente en áreas donde hay gran congestión vehicular y sin importar si la zona es de gente rica o pobre, peruana o extranjera, etc.

De haber podido conversar con el actual presidente de la AATE, CARETAS le hubiera hecho muchas preguntas. Por ejemplo:

Aquí vienen comentarios de corte exclusivamente político y se los dejo a otras personas que estén interesadas en ese tema. Yo me dedico a criticar la parte profesional en especial.

7. Resumen
Aunque los comentarios de la UNI vertidos por la revista CARETAS son realmente criticables preferimos no indagar más a fondo en este asunto por que en las universidades peruanas no enseñan ni transporte público ni sistemas de transporte en masa por que, de lo contrario, estaríamos llenos de verdaderos expertos y sin lugar a dudas ya tendríamos un metro en Lima con varias líneas y una red de trenes ligeros que se conecten con ellos desde el sur, centro y norte. Además, con tantos expertos, nuestro “sistema” de transporte público no estaría en el estado calamitoso que se encuentra ahora.

8. Conclusión
Es una lástima que hasta ahora no podamos comprender la finalidad primordial de una red de metro y de una red de trenes ligeros, interconectadas a ella. Lima, por ejemplo, necesita unas 5 líneas de trenes ligeros, pero que no atraviesen la capital.

Los trenes ligeros pueden ser trenes eléctricos tan iguales como los del metro pero su configuración física y operativa pueden diferir de aquella del metro. Su misión es interconectarse con las estaciones periféricas del metro de manera que les permita ir a cualquier punto de la metrópoli con un solo pasaje de metro o, en alternativa emplear los buses de una red de superficie, debidamente organizada y jerarquizada. Ellos se pueden diferenciar en la cantidad de vagones por convoy y sus frecuencias de recorrido que, a lo largo de todo el día, puede ser variable y también por la velocidad de desplazamiento.
Un convoy de metro dirigiéndose a distancias más allá de los 15 Km puede hacer perder la eficiencia dentro de la metrópoli, haciendo ver por ejemplo la necesidad de más trenes dentro de ella, cuando el verdadero problema está en que el convoy requerido se ha distanciado indebidamente hasta un cono de población alejado llevando solamente a unos cuantos pasajeros. No nos olvidemos que Lima ya tiene unos 8 millones de habitantes y el transporte público es un asunto serio.

Aprovechamos aquí para sugerir que en el tren eléctrico de Villa El Salvador, no se vaya a cometer el grave error de hacerlo llegar hasta los últimos confines de ese distrito como ocurre con suma frecuencia en todas las líneas de buses establecidas por nuestro querido Municipio Provincial ya que frecuentemente vemos buses enormes llegando hasta el último poblado de un distrito lejano con dos o tres pasajeros.

Tanto el tren eléctrico como aquellos buses deben terminar sus recorridos en una plaza principal donde se garantiza la mayor afluencia de público. Desde ahí los pasajeros tomarán buses urbanos para dirigirse a sus destinos, Estos buses urbanos por lo general son pequeños y atienden a todo el distrito y a sus suburbios.

Sólo con buenos diseños podremos lograr pasajes económicos con empresas que tienen los ingresos suficientes como para mantener sus unidades y obtener un beneficio razonable por el servicio que prestan. Una buena ubicación de estación terminal para este tren en Villa El Salvador hubiese sido el cruce de las avenidas Revolución y Velasco Alvarado, pero en vista que la estación terminal actual está pasada la avenida Velasco Alvarado, una buena alternativa sería terminar en el cruce de Revolución con César Vallejo.

Carlos Reyna Arimborgo
creyna@telefonica.net.pe
29/7/02, ago-02, abr-06

DESCARRILANDO EL TREN PARA QUE PASE POR TOKIO - Revista CARETAS N° 1510



Descarrilando el Tren
Para Que Pase Por Tokio
La AATE* propicia un cambio en el segundo tramo del metro para favorecer a postores japoneses. De seguir la ruta original, tendrían que hacerla con los italianos.
* Autoridad Autónoma del Tren Eléctrico.


 
Desde fines de 1995 la AATE debe poner en marcha estas unidades diariamente, y hacer correr 5 trenes fantasma, para que no se malogren los equipos. El costo es de US$ 600,000 al año.
SEGUN fuentes bien informadas, el directorio de la Autoridad Autónoma del Tren Eléctrico (AATE) aprobó la semana antepasada un denominado "Estudio Complementario de la Red de Metro de Lima" destinado a trazar el Tramo II de la Primera Fase de este sistema de transporte masivo, y hacerlo así operativo.
La versión no pudo ser confirmada directamente porque el presidente de la AATE, el arquitecto Miguel Angel Torres, no quiso hablar con CARETAS. Pero hay indicios claros de un forzado cambio de planes anteriores.
En teoría, por cierto, todo avance en la implementación del tren eléctrico debiera ser una buena noticia, ya que el gobierno ha retardado desde 1990 los trabajos por razones estrechamente políticas, sacrificando a la población con tal de no repartir una cuota de prestigio, por más remota que ésta fuera, a Alan García, el iniciador del proyecto.
El régimen optó por dar prioridad al escándalo del presunto soborno confesado por Sergio Siragusa, el entonces gestor de los proveedores italianos. Tralima, el consorcio italiano, negó la versión de Siragusa y luego hubo un juicio entre ambos en el que se desestimó una demanda de Siragusa.


Arturo Velázquez de la UNI: seguir por Aviación.
Lo curioso es que en el curso de estos años este gobierno ha desembolsado unos US$ 100 millones en el tren eléctrico vs. US$ 25 millones gastados en el período de García, y desde fines de 1995 la AATE ha debido poner en marcha diariamente 5 trenes de 6 vagones para que recorran vacíos los únicos 7 kilómetros de línea terminados entre la maestranza del Patio Sur en Villa El Salvador y el puente Atocongo.
Hacer funcionar estos equipos es ahora necesario para evitar que se malogren, y si bien el recorrido entre Villa El Salvador y Atocongo demora 11 minutos por riel vs. una hora en micro, el tramo es demasiado corto para llevar pasajeros comercialmente.
Por mover este tren fantasma el Estado gasta ahora US$ 600,000 adicionales al año, y el material rodante ya tiene acumulados unos 100,000 Km.
EL CAMBIAZO
Ante semejante absurdo, todo el mundo debiera estar de acuerdo en que hay que acelerar la puesta en marcha del tren eléctrico o metro de Lima.


Planteamientos de origen japonés recomiendan no seguir por la Av. Aviación, aunque eso signifique desperdiciar millones en columnas levantadas hasta el cruce con Javier Prado. Sugieren bajar por Benavides hacia Miraflores y tomar la Vía Expresa a pesar de los inconvenientes. La madre del cordero está en el corralito.
 
Sin embargo, una variante ha surgido en ese "Estudio Complementario" auspiciado por AATE que apunta a más demoras, más gastos y al manejo interesado de lo que podría llegar a costar US$ 500 millones. De concretarse este esquema, el escándalo atribuido a García se convertiría en un juego de niños.
La secuencia es como sigue:




  • En 1996, la AATE pidió a la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) que realizara un estudio de "Profundización de Evaluación de Variantes del Segundo Tramo del Tren Eléctrico". 










  • Miguel Angel Torres, presidente de la AATE, ignoró estudio de la UNI.
    La UNI llevó a cabo en realidad dos estudios dirigidos por el Ing. Arturo Velázquez Jara. Estos involucraron a una docena de especialistas y técnicos, y fue apoyado por asesores externos del prestigio del Ing. Carlos Williams León e internacionales, llegando a la siguiente conclusión:
    "La continuación del Tramo II del Tren Eléctrico debiera seguir la ruta de la Av. Aviación, debiendo extenderse hasta la intersección de la Av. Grau con la Av. Abancay."
    Dado que esa conclusión coincide mayormente con el estudio original y el concepto de vincular inicialmente al Cono Sur con la zona del Mercado Mayorista en La Victoria y al Hospital 2 de Mayo, y puesto que ya están construidas las bases del recorrido elevado hasta la Av. Javier Prado por Aviación, se hubiera pensado que todos se sentirían aliviados.
    Pero no fue así.


    Lima con más de 6 millones de habitantes se ha quedado atrás en materia de transporte masivo.








  • Poco después de entrar Elsa Carrera al ministerio de Transportes y Comunicaciones cambió el directorio de la AATE, nombró a Miguel Angel Torres y en febrero de 1997 convocó inexplicadamente a un concurso internacional de méritos para hacer el mismo estudio que ya había realizado la UNI.
    El resultado de esta nueva operación -el llamado "Estudio Complementario"- contradice a los de la UNI y determina que el tren eléctrico debiera voltear en el óvalo Higuereta para bajar por la Av. Benavides hacia Miraflores y subir por la Vía Expresa hasta la Plaza Grau.
    No son pocos los expertos que señalan que, hoy por hoy, este nuevo trazo puede derivar en un estropicio urbanístico.
    La residencial Av. Benavides es mucho más angosta que la Av. Aviación y, sea el recorrido elevado o subterráneo del metro, el impacto ambiental será de primera magnitud.
    Por otro lado, ya hay ómnibus que trasladan unas 40,000 personas al día por las pistas centrales de la Vía Expresa (o 14.6 millones de pasajeros/viajes al año), servicio que sería anulado inútilmente por el tren.
    Existe, además, una mayor vinculación laboral y comercial entre el Cono Sur con la zona del Mercado Mayorista y la Av. Grau que con Miraflores.
    Ya se ha invertido millones en los pilotes de concreto en la Av. Aviación -"costos hundidos" en ese trazo, como los llama el arquitecto César Lama More- que serían desperdiciados.
    Finalmente, el caos en el transporte que generarían las obras en Benavides y el Zanjón, que bien podrían durar tres años, sería descomunal.
    Lama More, que fue director metropolitano de Transporte Urbano de Lima en 1984 y participó en los estudios de la UNI, señala que se examinaron con el criterio "más técnico posible" tres alternativas para el Tramo II. A saber:
    -Atocongo-Av. Marsano- Av. Aviación-Mercado Mayorista- Hospital 2 de Mayo-Av. Grau hasta el cruce con Av. Abancay, de 13.16 Km.
    -Atocongo-Marsano-Benavides-Vía Expresa- Plaza Grau, de 13.5 Km.
    -Atocongo-Vía de Evitamiento-Puente Huáscar, de 18.39 Km.
    El ingeniero Velázquez Jara, director de los dos estudios de la UNI, señala que "todas las alternativas tienen su pro y su contra", pero que en el recorrido por Benavides "se generarían muchos problemas de expropiación y de mayor contaminación de ruidos. Los vecinos serían los más perjudicados. En algún momento puede que sea positiva la alternativa Benavides, pero hoy no se justifica. Ni en quince o veinte años":
    El primer estudio de la UNI contó con el asesoramiento de especialistas del metro de Santiago, y el segundo con los de Transur de Bélgica.
    Lama, por otro lado, señala que por la Vía Expresa ya se movilizan 167,000 personas al día, sumando los autos a los ómnibus, y lo ideal es crear otro corredor de transporte masivo paralelo -es decir, el metro por la Av. Aviación-, y no concentrar todo en el mismo embudo.
    Además, la Vía Expresa puede convertirse en una laguna si llueve en Lima como lo ha hecho en las ciudades del norte, y en el caso de un Niño futuro el tren en esa ruta correría el riesgo de convertirse en un Titanic rodante.
    Después de tanta destrucción en el norte, es bueno pensar en un Metro Anti-Niño, y ése no pasa por el Zanjón.    


  •  


  • LA MADRE DEL CORDERO
    Entonces, ¿por qué el "Estudio Complementario" (y contradictorio) recomienda la alternativa Benavides-Vía Expresa?
    Argumenta, por un lado, que la ruta entre Miraflores y Plaza Grau es más rentable, pero eso equivale a decir que hay que servir mejor a los que más tienen.
    De hecho, los estudios de la UNI también toman en consideración este factor, calculando que el costo por pasaje saldrá a unos S/. 3 entre el Cono Sur y el Centro a menos que medie un subsidio. Tanto Velásquez Jara como Lama More indicaron a CARETAS haberse inclinado por la opción de la Av. Aviación después de sopesar múltiples factores, algunos favorables a la combinación Benavides-Vía Expresa. Pero al final la conclusión citada del "Estudio de Profundización" no deja lugar a dudas.
    En realidad la madre del cordero está en el Acta de Entendimiento del acuerdo bilateral que firmara el gobierno peruano el 10 de mayo de 1988 con el gobierno de Italia concerniente al tren eléctrico.
    Allí dice que "la primera fase de este proyecto, que comprende un tramo de 20.8 Km. (es decir, sumados desde Villa El Salvador) se efectuará con la participación de un consorcio italiano (es decir, Tralima) constituido para tal fin. Dicho consorcio proporcionará la maquinaria y suministrará asistencia técnica, etc." El Acta de Entendimiento, que involucraba un préstamo blando de US$ 100 millones y una donación de US$20 millones, compromete al gobierno peruano a conseguir financiamiento adicional para completar la Primera Fase, incluyendo el Tramo II.
    En otras palabras, para completar la Primera Fase por la Av. Aviación hay que trabajar con los italianos.


     
    Las apreciaciones del arquitecto César Lama More también fueron desestimadas por la AATE. (Derecha) "Evaluación" del gobierno peruano que fue preparada por la consultora japonesa Padeco Co., Ltd..Allí se recomienda cambio de ruta.
    Dicho de otra forma, para darle el contrato a un consorcio japonés, por ejemplo, hay que cambiar la ruta, aunque la alternativa no convenga urbanísticamente.
    Y ésa parece ser la situación actual.
    De haber podido conversar con el actual presidente de la AATE, CARETAS le hubiera hecho muchas preguntas. Por ejemplo:
    -¿Por qué convocó un concurso internacional para realizar un "Estudio Complementario" si ya existían los estudios de la UNI?
    -¿Con la asesoría de quién preparó la AATE las bases del concurso?
    -¿La firma consultora que ganó el concurso está conectada con algún consorcio japonés?
    -¿Es verdad que se espera una donación del gobierno japonés para rehacer el diseño?
    -En setiembre de 1997 la firma japonesa Padeco Co., Ltd., preparó una "evaluación" del proyecto de metro ["Appraisal of Lima City Electric Train (Metro) Project"] que entregó al ministerio de Economía y luego el gobierno del Perú presentó al de Japón solicitando un préstamo de US$ 430 millones para la ejecución del Tramo II. En ese documento ya se establece que la ruta sería por Benavides y la Vía Expresa. ¿Por qué se convocó a un concurso internacional si ya Padeco estaba definiendo esta gestión?
    -¿Quién encargó a Padeco realizar esta evaluación?
    -¿Es verdad que dicho documento contiene errores que distorsionan aspectos técnicos y financieros, subvalúan los gastos y omiten el costo de las expropiaciones?
    -¿Por qué el inentrevistable presidente de la AATE, Miguel Angel Torres, viajó al Japón invitado en noviembre de 1997 por la firma JORSA? ¿JORSA no fabrica vagones y trenes?
    -¿Está la gran corporación Mitsui interesada en esta obra y existe alguna vinculación con Padeco? ¿Es conveniente que los posibles `brokers' de una obra de esta envergadura recomienden a los consultores y tengan alguna relación con los criterios que determinan cambios en el diseño?
    B.O.T.: LA OTRA OPCION
    Estas preguntas quizás tengan respuesta en el futuro. Mientras tanto ahora resulta evidente que por lo menos varios miembros de los equipos que han ingresado con Antonio Páucar al ministerio de Transportes y Comunicaciones ven con malos ojos el proyecto de un tren eléctrico que se puede descarrilar hacia la Vía Expresa por la Benavides generando una previsible protesta vecinal.
    La posibilidad de interesar a grupos nacionales para asociarse en el diseño original -y parece que Gremco ha mostrado interés- o de conseguir financiación en base a entregar en concesión el metro -con el sistema B.O.T. ("build-operate-transfer") que se utiliza en la inmensa red de México, D.F. , en Caracas, Santiago y otras ciudades latinoamericanas (ver cuadro)- es una opción compatible con la continuación de la obra por la Av. Aviación, por lo menos hasta el Hospital 2 de Mayo.
    Enmendar la alternativa mejor y más madura con la intención de romper el trato con los italianos para poder trabajar con un consorcio japonés ¿no es para escandalizarse?





  • TRANSPORTE PUBLICO URBANO - LICITACION DE RUTAS, NO – LICITACION DE ZONAS, SI

    on jueves, 28 de enero de 2010
    Este pequeño detalle sea quizás una de las razones por la cual nunca hayamos podido tener una buena red de transporte público urbano (TPU). Siempre se ha creído que con un pequeño estudio de las demandas de origen y destino, el problema de asignar y dimensionar una ruta estaba resuelto.

    Estamos conscientes de que todo sistema de servicio tipo comunicaciones telefónicas o transporte público urbano se inició de esta forma. Es decir, de una manera muy simple, con pocas líneas cruzando la pequeña ciudad de cabo a rabo.

    Muy pronto las líneas telefónicas, de punto a punto, comenzaron a congestionarse formando grandes masas de cables en las posterías de las avenidas principales, sin solución, hasta que alguien inteligente inventó la central telefónica, consiguiéndose así tres grandes logros: jerarquizar el servicio en dos niveles, local y troncal, las líneas locales seguían siendo dedicadas a los usuarios y se requería por tanto una línea por abonado pero las líneas troncales pasaron a ser compartidas y su cantidad disminuyó abismalmente y por último, gracias a la central telefónica, se logró que un usuario se pudiese comunicar con cualquier otro del sistema. Con las líneas dedicadas sólo se comunicaban dos teléfonos en forma permanente.

    Aunque no igual, las líneas de transporte público podrían haber logrado algo parecido. Por ejemplo, la plaza principal del distrito se podría convertir en una central local, desde donde se inician recorridos dedicados a los usuarios de manera que pudiesen ir con facilidad a cualquier parte de su distrito, con un máximo de dos viajes locales, en promedio. Para ir al centro de la capital o al centro de otros distritos, se tenía que tomar líneas troncales de nivel superior. Los buses eran más grandes, sus paraderos más distanciados y su recorrido más veloz. Se habría logrado algo parecido a lo que el servicio telefónico mundial logró a fines del siglo 19, hace nada menos que poco más de un siglo.

    Así pues, en el transporte público que tenemos actualmente seguimos con algo parecido a las líneas de punto a punto telefónicas del siglo 19.

    Con el sistema desreglamentado impuesto en 1991, lo que hemos logrado es atomizar las responsabilidades inherentes a una empresa. Ahora los responsables y culpables del servicio, así como los dueños del dinero recaudado son los choferes. El “empresario” es simplemente un comisionista (¿caficho?) y los choferes rezan por que la ruta asignada sea buena por que no todas son así y eso depende de las características de los sectores por donde pasa una línea.

    ¿Hasta cuando se podría proseguir con la asignación de rutas en forma indiscriminada sin que por ello se cometan errores graves en el servicio? La verdad es que no hay regla fija para ello pero el criterio nos podría indicar que partir de extensiones de líneas superiores a los 20 Km, los problemas de tiempo de recorrido, sobrellenado y lentitud en algunas zonas y llenado insuficiente a lo largo de grandes recorridos, comenzarán a mellar la eficiencia de los sistemas y la satisfacción de los usuarios.

    Insistir a partir de este límite con la asignación de rutas, significa meterse en problemas, sin importar si el servicio se opera con empresas formalizadas económicamente o con sistemas prostituidos como los que actualmente rigen en el Perú.

    Con la asignación de una ruta muy larga por empresa se consigue garantizar que los choferes tengan un buen ingreso diario, sin importar lo bueno o malo que sea el servicio y el daño que hagan a terceros. Más aún, creemos que la ruta larga debe ser indispensable en estas condiciones de operación

    Supongamos por ejemplo que el MML ordene que las rutas informales se dediquen solamente a las rutas de servicio local en sus distritos para que cooperen con el mal delineado e incompleto sistema Metropolitano. Las rutas disminuirán su longitud al orden de unos 6 a 8 Km y tenderán a ser más homogéneas, lo cual afectará el servicio de los choferes puesto que ellos esperan ganar lo mismo en cada vuelta que hagan. Muy pronto estarán luchando para que se les alargue la ruta para que sea más heterogénea y poder siempre captar buen dinero en algún sector de su ruta.

    Si fuese una empresa formal la encargada del servicio de TP en el distrito (Asignación por zona), con choferes ganando sueldo fijo, no habría problema por que ella tendría a su disposición rutas buenas y rutas malas y el costo del pasaje sería un valor promedio, podría jugar con los horarios con libre albedrío; buses cada cinco minutos en ciertas zonas y buses cada hora en otras. Si aparte de ello, esa misma empresa, tuviese la administración de las rutas troncales hacia el centro de la capital y hacia otros distritos, el pasaje ponderado sería más preciso y justo. Hasta podría formar parte del sistema Metropolitano, habilitando el nivel jerárquico que falta.

    Ya en la década de los 40 se visualizaron sistemas céntricos pero que posteriormente fueron nuevamente distorsionados extendiéndolos indefinidamente conforme nuestra capital se fue expandiendo horizontalmente. Como ejemplo de ello tuvimos las líneas de buses de Tacna (Lima) a Trípoli (Miraflores) o Plaza San Martín a Armendaris (Miraflores), ambos con recorridos de unos 15 Km.

    Quizá lo correcto hubiese sido la construcción de una gran estación central de buses en los alrededores de la Plaza San Martín, adonde hubiesen llegado líneas procedentes de los cada vez más y numerosos poblados periféricos o como se llamaban en aquella época, conos de población.

    Obsérvese que tan pronto se construyese la mencionada estación central, todas las líneas que llegasen a sus andenes estarían conformadas por buses veloces y de gran capacidad, es decir, los tan ansiados transportes masivos. Probablemente se hubiese requerido solamente una ruta troncal por distrito periférico.

    Obsérvese también que para poder mantener la eficiencia de estas nuevas líneas troncales, consistente en gran capacidad y velocidad, se tenían que imponer dos premisas: paraderos distanciados y terminal en el punto céntrico del distrito periférico, pasos estos que jamás se aplicaron por que lo que teníamos era un enredo de líneas cada vez más congestionado. Con la estación central hubiésemos tenido una red radial de transporte público y hubiésemos dado lugar a los dos primeros niveles básicos, que son las líneas troncales propiamente dichas y las redes locales en cada distrito periférico para poder alimentar a las terminales de las líneas troncales.

    Las redes locales, a su vez, podrían haber tenido un solo nivel o dos niveles jerárquicos y todo potestativo de la empresa dueña de la red local y en ningún caso con intervensión municipal para determinar recorridos. La empresa podría haber sido dueña de la ruta troncal hacia el centro, aquí sí, con intervención municipal para la determinación de la ruta, o también concebir una sola empresa administradora y operadora de todas las rutas troncales. ¿El Metropolitano?

    Con respecto al tipo de bus en un sistema informal como el que tenemos, obsérvese que la asignación de rutas largas es también un problema por que un solo tipo de bus atiende a toda la ruta. Los buses chicos harán recorridos tan largos como los grandes y los buses grandes llegarán a los últimos confines de los distritos terminales, casi vacíos. No hay posibilidad de mejorar la eficiencia con esa manera de operar.

    Con la asignación por zonas, los buses son escogidos para una tarea en particular, chicos en las rutas locales, grandes en la rutas troncales; paraderos cada dos cuadras en las rutas locales y paraderos cada diez cuadras en las rutas troncales. Velocidad de recorrido lenta en las rutas locales y alta en las troncales. Los servicios son más homogéneos y por tanto, más fáciles de optimizar.

    Los sistemas formalizados y jerarquizados siempre se complementan; nunca compiten y pueden ser un soporte muy eficiente para las futuras líneas de subte y de trenes o buses suburbanos como el Metropolitano.

    Carlos Reyna Arimborgo
    creyna@telefonica.net.pe

    CREYNA - INDICE DE ARTICULOS

    ¿POR QUE NO SE REFORMA EL TRANSPORTE PUBLICO?

    on domingo, 10 de enero de 2010
    10/01/10
    Nueva entrevista realizada por el diario El Comercio, a la investigadora Claudia Bielich, en donde pondremos nuestros comentarios en color azul

    Nuevamente estamos ante una polémica de inicio de un artículo en el cual por enésima vez se confunde la palabra “informal” con “ilegal”, “clandestinidad” o “ piratería y nos vemos obligados a invitar a nuestros lectores para que lean el siguiente blog y comprueben el verdadero significado de las palabras en disputa. Bajo el término “piratería” indudablemente se incluye también, todo intento de copiar ideas, comentarios y soluciones a los problemas del transporte público sin mencionar la fuente que utilizó para informarse. Pueden hacer clic aquí para leer el artículo de El Comercio, mientras estos señores lo tengan a disposición de los lectores del internet.

    ENTREVISTA A CLAUDIA BIELICH
    "Nadie quiere afrontar reforma del transporte"

    Investigadora señala que el Metropolitano no será solución. (No tocaron ese tema)

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    La percepción de quien transita por Lima es que el transporte público es el reino de la informalidad. ¿Es así?
    Nominalmente no, porque la gran mayoría de empresas está inscrita en la municipalidad y cumple con los requisitos que esta pide. Percibimos que es informal porque los requisitos son mínimos y la municipalidad permite que funcione así. Yo hablaría de niveles de formalidad, va entre empresas muy formales y poco formales. Abundan estas últimas. La historia del transporte público en Lima (TPL) es que nunca ha funcionado.
    Si como dice Claudia Bielich, las empresas actuales no son informales por que están inscritas en la Municipalidad, entonces deben ser informales aquellas que no lo están y hay muchas de ellas. A nosotros nos parece que toda empresa que está legalmente constituida, perdonando la redundancia, es legal. El detalle es que todas las empresas, tanto las legalmente constituidas como las piratas o clandestinas son informales y ahí está el problema. La informalidad la podemos describir como la pérdida de las costumbres de bien, ganadas a través de los siglos. No hay regla para la formalidad por que entonces serían leyes o reglamentos.

    Nos atreveríamos también a decir que en el Perú las empresas fueron formalmente constituidas hasta el año de 1991, en que el gobierno del entonces presidente Alberto Fujimori declaró la “Desreglamentación total del Transporte Público”. Si no hay reglas, entonces puede haber informalidad y eso lo encontramos en la forma de operar, en el material usado, en la constitución de las empresas o comités, etc.

    ¿Siempre ha sido malo?
    Sí. Los sucesivos planes urbanos tienen una sección de tránsito y viabilidad. Al revisarlos es evidente que ninguno tiene idea de cómo regular el transporte. En 1960 las empresas formales entraron en crisis, quebró la empresa Transportes El Sol y como efecto dominó siguieron las otras. Los informales las reemplazaron y el Estado se hizo de la vista gorda.
    La verdad es que no sabemos de adonde sacó esa información de que las “empresas formales” comenzaron a quebrar, como efecto dominó, desde el año de 1960 y que las “informales” (ahora ya reconoce como informales a las nuevas autorizadas por el mismo MML) las reemplazaron. La perdonamos por que en 1991 sólo tenía 10 años de edad y no sabemos quien le contó ese cuento.

    Nos vemos pues obligados a contar nuestro cuento también. Todas las empresas de transporte público urbano fueron siempre víctimas de la política de gobierno, quien era el que imponía las tarifas, siempre rayando el umbral de las pérdidas. No hubo absolutamente ninguna empresa a la cual se le dio una zona de operación. Todas operaban de forma similar a las informales de hoy en día, es decir, se asignaban rutas que se iban alargando conforme crecía la capital. No había posibilidad de mejorar la flota y al ser cada día más larga, los buses se abarrotaban de gente en la capital y viajaban casi vacíos los últimos kilómetros de recorrido. Ya desde 1921 aparecieron los famosos autos colectivos que se desplazaban más rápido  pero  cobraban más y de una forma totalmente informal: parando donde sea y como sea, cambiando de ruta a su libre albedrío y tratando de meter más pasajeros si se lo consentían. Los colectiveros decían “déjenos operar los buses como operamos a los colectivos y van a ver como mejoramos al transporte público”. Hasta que algún infeliz ignorante del gobierno de Fujimori les hizo caso, se prohibió operar a las empresas tradicionales (no quebraron) y se decretó la desreglamentación total. Los japoneses (¿Fujimori?) ya habían traído como 8,000 vehículos de timón cambiado y así comenzó el negociado de buses y líneas. Actualmente tenemos cerca de 600 líneas diferentes y más de 40,000 buses.

    ¿El Estado es la Municipalidad de Lima Metropolitana?
    En esa época era el Ministerio de Transportes. La municipalidad es competente desde 1983. En 1970 se “formaliza” a los informales porque se los inscribe, pero la informalidad sigue. El Estado no sabía cómo asumir el tema del transporte. Con Belmont, en los 80, se da una crisis de oferta, la demanda era más fuerte. En 1991, con Fujimori, se liberaliza todo.
    Lo correcto es decir que el MTC siempre será el responsable, aunque se le delegue la administración al MML. La responsabilidad no se delega. En 1970 se formaliza la inscripción de los transportistas. No diga que eran informales por que sino no vamos a tener palabras para describir a los actuales. La informalidad por esa época era incipiente. Podríamos decir que la estructura era informal pero en todo lo demás era mejor que ahora, salvo la oferta de buses seriamente dañada por el abuso estatal de imponer tarifas bajísimas que rayaban con las pérdidas.

    Carlos Boloña anunció que quien quisiera podía ser transportista público.
    El ministro de Transportes era Jaime Yoshiyama. Se publicó el Decreto Ley 651, que era impresionante, decía que cualquier persona natural o jurídica podía ofrecer este servicio, con cualquier tipo de vehículo con tal que tuviera tres ruedas o más. O sea, con un triciclo se podía. Y se eliminó el permiso para las rutas, cualquiera podía crear una, donde fuera.
    Y esa barbaridad imperdonable jamás fue cuestionada y menos castigada. Realmente un relajo a todo nivel protegiendo un negociado enorme de buses que hasta ahora perdura y es una de las razones para que no se acabe la informalidad actual puesto que sin ella la necesidad de buses se reduciría a la décima parte. 

    ¿Fue el inicio del desmadre en el transporte público?
    Sí. Pasamos de una crisis de suboferta a una de sobreoferta, pero no se solucionó el problema.
    Por que el problema era de buses, solapado con una necesidad de dar trabajo y no de solución del transporte público. Las líneas de buses eran tan largas que a lo largo de su recorrido cambiaba la calidad de su servicio. En una parte de su recorrido había sobreoferta y en otra sobredemanda. ¿Como resolver eso?
    No se abordó como un tema de Estado, se dejó que lo resolviera el privado.
    El Estado dijo: “Yo me lavo las manos, llevo años tratando, arréglenselas ustedes”. Cuando al día siguiente del Decreto 651 se le preguntó a Yoshiyama si no era una medida peligrosa, ya que no pedía nada, ni revisión técnica, ni brevete profesional, él respondió: “Estamos apelando a la buena voluntad de la gente de que va a utilizar buenas unidades”.
    Esa es una manera muy inocente de justificar la proliferación de la informalidad del TP y además creemos que ese ministro era parte del clan japonés. Antes de esa decisión ya se habían hecho los cálculos de traer vehículos de segunda mano desde el Japón. Lógicamente los importadores debían ser japoneses. el único problema era el de cambio de timón y otros consecuentes. Así nació Ceticos. Gran negociado que dura hasta ahora. El plan era convertir los miles de vehículos que venían para que puedan operar con nuestras normas y el gran mercado estuvo orientado inicialmente hacia los taxis y TPU pero finalmente se vendieron también vehículos para uso privado. Lógicamente, la conversión fue deficiente y peligrosa.
    Y se inauguró la cultura combi.
    Eran los vehículos más baratos, mantenerlos también. Hay más recambio de gente y va más rápido. Con Toledo se prohibió su importación y cambiaron un poco las cosas.
    Recordemos que las Kombis ya existían como colectivos antes de 1991 y también alterados para llevar más pasajeros. Justamente el nombre Kombi se heredó de las famosas van marca Volkswagen que operaban en la avenida Arequipa.

    ¿Básicamente el problema es que hay exceso de rutas y de unidades?
    En parte sí. En Lima tenemos “rutas tallarín” que se meten por todos lados en lugar de ir por avenidas principales. Pero la municipalidad lo permite, es quien las otorga. Lo que descubrimos con la investigación fue que un factor muy importante es la forma como funcionan las empresas de transporte. Los limeños les echamos la culpa a los choferes de “micro”; sin embargo, debe haber algo que los lleve a manejar así, hay que saber el origen del problema. La educación vial no sirve de nada porque todos los choferes conocen muy bien el reglamento de tránsito y el precio de las multas. Violan el reglamento porque lo conocen.

    Para lograr operar una gran cantidad de vehículos (Recordemos que el negocio es traer vehículos de segunda mano del Japón), se planificó interconectar todos los distritos con al menos una línea (realmente una locura) y todas las líneas pasando por el centro de la capital (locura al límite). En cuanto a la observación de  Claudia Bielich, diremos que es una forma muy particular de indicar que no hay jerarquía de líneas. Todas hacen de todo, de servicio local y troncal indistintamente.

    Con ese concepto y las 600 líneas que existen podríamos interconectar 35 distritos. Claro está que hay distritos que solamente le han puesto una sola línea pero en contraposición habrán otros con dos o más lineas hacia otro distrito. Mejor hubiese sido construir una gran estación central en la capital (como lo hacen en otros países) e interconectarla con cada uno de los distritos. Considerando un promedio de 60 buses por línea y 35 distritos, solamente se hubiesen requerido 2,100 vehículos troncales que vienen a la capital más unos 40 buses por distrito para servicios locales, es decir, unos 1,400 buses locales. En total 3,500 buses que contrastan enormemente con los 36,000 buses que circulan ahora. Por supuesto que ahora esa alternativa también está obsoleta.

    Ya en la entrevista anterior que le hicieron a la citada arquitecta, vimos que “descubrió la pólvora” por enésima vez y “descubrió” que los choferes son dueños del dinero recaudado y por eso no se respetan los paraderos y se lucha para ganarse a los pasajeros. A diferencia de la arquitecta, consideramos que se debe dar una buena educación vial pero antes hay que revisar los reglamentos; no para aumentar las multas sino para que contemplen todo lo que falta en ella. El Reglamento de tránsito no se ayuda con ningun dibujo, salvo las señales, no dice absolutamente nada sobre la señalización horizontal y por eso la gente no respeta las líneas de carriles, ni siquiera los policías y encima están mal pintadas, llenas de errores.

    ¿Qué encontró en su investigación?
    Las empresas de transporte público (ETP) en Lima son actores medio ocultos y su funcionamiento es pésimo. La municipalidad da en concesión las rutas a las ETP, pero no son dueñas de los vehículos: combis, buses, coasters, etc. Estos son de particulares, personas naturales, que los inscriben en la empresa. Los particulares le pagan para que pinten los colores, la ruta, etc. Si la combi lo atropella a uno, la empresa no asume nada.
    Vemos pues que la arquitecta sigue descubriendo la pólvora y sospecha que las multas la deben pagar los dueños de los vehículos, que no son los choferes y me imagino que ya se habrá dado cuenta que la mayoría opera así y no unos cuantos como lo indicó en la entrevista anterior.

    Suena cacofónico, pero ¿las empresas tercerizan el transporte público en Lima?
    Así es, los responsables del transporte público tercerizan. No solo les cobran a los dueños de los micros por entrar a la empresa, sino también por usarlos diariamente. Antes de salir a su ruta pagan un sol, dos soles a la empresa. Si no, no les dan el SOAT por ejemplo, pese a que lo paga el propietario del micro.
    Uno habla de tercerización y casi nadie le entiende. ¿Por que no dicen que es un negocio prostituido? Los “empresarios” actúan exactamente igual a los cafichos, Los choferes actúan exactamente igual que las prostitutas y me imagino que los micros equivalen a los hoteluchos. Lo que nos debemos preguntar es como el Ministerio de Trabajo ha permitido que este servicio opere de esta manera. Francamente inaudito.

    ¿La empresa brinda algún servicio al propietario del micro?
    Ninguno. Las empresas son solo rentistas. Tienen un administrador en un escritorio que se dedica solo a cobrar diariamente.
    Para aclarar las dudas habría que preguntar a los cafichos si brindan algún servicio a los dueños de los hoteluchos. Lo inverso de hecho es cierto.

    ¿Cuánto saca una empresa al año?
    Si una empresa tiene afiliados 100 micros y cobra dos soles diarios a cada uno por salir, son 200 soles al día y no pagan nada, aparte de lo que piden por afiliación. Los propietarios tampoco manejan su micro, se buscan a un chofer y este a su cobrador. El chofer no tiene ningún tipo de vínculo con la empresa, no le importa cómo trabaja porque su relación es con el propietario.
    Nuestra humilde opinión es que la empresa recibe unos diez soles diarios por unidad y creemos que estas son del orden de 50. El trato es con el chofer al igual que en el caso del propietario quien recibe unos 120 soles diarios. La empresa reporta un movimiento anual de 10 x 365 x 50 = 182,500 soles al año. La empresa no tiene ningún trato con los propietarios de los micros. Es el chofer el que trata tanto con la empresa como con el dueño del micro.

    Todos se lavan las manos.
    Claro. El propietario se relaciona con el chofer por porcentaje diario. El chofer maneja todo el día y su vehículo saca, digamos, 100 soles. Normalmente, el chofer se lleva el 10% y el cobrador 5%, 10 y 5 soles diarios, respectivamente. El resto es para el propietario, que pone la gasolina, la reparación, etc. Pero esa es la modalidad menos frecuente porque el propietario teme que no le digan verdaderamente cuánto sacan. Lo que se usa es que el propietario alquila el micro al chofer, por ejemplo a 20 soles por vuelta. Si hizo tres, son 60 soles para el propietario, que tiene un ingreso fijo. El excedente va para gasolina, pago a la empresa, multas. Y lo que queda se divide 60% para el chofer y 40% para el cobrador.
    Si es la modalidad menos frecuente, ¿Para que la explica? La verdad es que esta "modalidad" es toda una novedad para nosotros que creemos que el propietario cobra una cantidad fija diaria y bajo amenaza de quitar el bus si un día no pagan. No le interesa cuantas vueltas da el bus ni si opera o no. Eso es problema del chofer, quien debe obtener ingresos brutos diarios del orden de 400 soles. Debe gastar unos 180 soles en combustible, 120 soles para el dueño; 10 soles para el empresario. Quedan 90 soles. Con eso pagan las coimasy multas y  de lo que queda un tercio es para el ayudante. El dueño mantiene la unidad y cambia llantas. El movimiento bruto anual de todos los buses de una empresa que tiene 50 unidades es del orden de 400 x 50 x 365 = 7’300,000 soles. Con esto vemos que la empresa reporta un 2.5% del verdadero ingreso de su línea.

    El chofer es una suerte de administrador.
    En ambos casos, mientras más pasajeros tenga más gana al día. Ellos dicen: el día que trabajas comes, si no, no. Por eso choferes y cobradores en Lima trabajan seis días a la semana y 15 a 18 horas diarias. En las dos modalidades la relación con la empresa es nula, el chofer es la última rueda del coche.

    ¿Acaso no trabajan los domingos? Durante los días de trabajo, evitan llegar a la terminal y en las noches se retiran antes de tiempo para poder sobrellenar a los buses que quedan. El chofer es el que trabaja, tan igual como lo hacen las prostitutas. El "dueño" de la empresa es el caficho que cobra por operar en su zona, perdón, en su ruta.

    ¿La Municipalidad de Lima sabe todo esto? ¿Qué dice?
    Sabe y no dice nada. Permite la tercerización y lo que tenemos son choferes y cobradores sin beneficio laboral, sin seguro, sin vacaciones y sin sueldo fijo.
    Formalizar ahora al transporte público significaría perder una gran cantidad de votantes para solidaridad nacional.

    ¿Quién asume la responsabilidad cuando hay un accidente?
    Teóricamente el propietario, pero tras cámaras quien asume es el chofer.
    Indudablemente que el chofer, salvo que se de a la fuga.

    Esta situación explica la irresponsabilidad de los microbuseros.
    Sí, explica las prácticas de manejo tan avezadas que congestionan el tránsito en Lima. Hay modalidades. La del “correteo”: dos o más unidades que corren y luchan entre ellas; el “chantarse”: cuando se permanece en una esquina para “cargar” pasajeros. Como me dijo un cobrador honesto: “No vemos a los pasajeros como personas sino como dinero”. Si tuvieran un sueldo fijo, no correrían, irían tranquilos.
    Entonces el problema es estructural. ¿Por que no lo dice?

    Por eso llamó a su estudio “La guerra del centavo”.
    Su ingreso depende de meter más gente. Hay combis, coasters y ómnibus. Las más abundantes son las combis. Según un estudio del 2004 hecho por la cooperación japonesa para el municipio, el 23% usa combis, el 19% coasters y el 10% buses.
    Ese término nació en Colombia y en México le llaman “peseros”. No conviene usarlo en Perú por que nadie lo conoce. Esa selección natural demuestra pues que los menos eficientes son los buses en este sistema informal escogido y a veces trabajan a pérdida. Paradójicamente, los buses que deberían hacer servicio troncal a mayor velocidad, lo hacen a velocidad lentísima parando continuamente para poder captar pasajeros. Por eso, la gente los evita.

    ¿Cuántas combis tiene Lima?
    Las cifras varían, depende de a quién se pregunte. Según el Cidiag, para el 2006 había 27.273 vehículos de transporte público: 12.655 combis, 12.129 microbuses y 3.512 ómnibus. Hay que decir que la Gerencia de Transporte Urbano de la Municipalidad de Lima es un desastre. Una subgerencia no sabe qué hacen las otras. En el 2007, en una me dijeron que se implementaría un nuevo plan de rutas, luego conversé con la subgerencia de regulación y no tenía idea. En la gestión de Castañeda ha habido siete gerentes de Transporte Público y no hay gente especializada ni con experiencia en el tema. Con quien yo hablé tenía experiencia en transporte de carga. En el Ministerio de Transportes me dijeron que ellos se sentían en el balcón, ven la mala gestión pero no pueden intervenir porque no cabe. Todas las gestiones municipales saben que es un problema el transporte en Lima, no son brutos. Pero nadie quiere asumir el tema porque es como agarrar una mazamorra, si la coge de un lado se cae por el otro. Prefieren mantener el statu quo. Para los usuarios el transporte funciona porque lo encuentran en cualquier parte. La gente es bien engreída. Una verdadera reforma implica reeducar al usuario, anular rutas, sacar combis, reeducar a las empresas y nadie quiere afrontarla porque políticamente resta votos.

    Totalmente de acuerdo que en el MML no hay gente experta en TPU y quizás sea esa la razón por la cual no quieran reestructurar al transporte público desreglamentado (TPD) por temor a que eso empeore. Los del MTC desconocen que la administración y control se puede delegar pero no la responsabilidad. Ellos siguen siendo los verdaderos responsables tanto para el presidente de la república como para todos los usuarios y debieran exigir que todo el TPU vuelva al MTC para ser reestructurado. Viendo los problemas desde el balcón significa que se lavan las manos irresponsablemente. Una verdadera reforma significa una reestructuración total con licitación de zonas en lugar de rutas. El tamaño de los vehículos dependerá del tipo de servicio, zona de operación y demanda. No se trata de reeducar a las empresas existentes sino de volver a operar con empresas formalizadas, con capital invertido que les permita tener unidades en propiedad o alquiladas, choferes con sueldo fijo y operando sin competencia pero con inspectores que garanticen que se cumplen con las reglas estipuladas. Así, automáticamente se respetarán los paraderos que muchos usuarios jamás han visto respetar.

    ¿Cuántas rutas hay?
    Según la municipalidad, en el 2007 había 484 rutas. En ese año la gerencia de transporte dijo que haría la gran reforma del transporte público y que quedarían 202. No se hizo, pero a partir de ahí les renueva las rutas a las empresas cada seis meses. Ello no permite planificar ni cambiar la flota porque el banco no da dinero si solo tienen trabajo seguro por seis meses.
    En alguna oportunidad dijeron que eran cerca de 600 líneas y no creemos que las hayan disminuido pero si es así, eso significaría que ahora hay unos 31 distritos principales interconectados. Ahora se ven más llenos los buses que pululan por el centro de la capital, pero el servicio en las zonas terminales debe ser más malo y abusivo que antes, lo cual permitirá indirectamente que proliferen los mototaxis para reemplazar el mal servicio local de ellos.

    LA FICHA
    Nombre: Claudia Bielich.
    Profesión: Socióloga (PUCP).
    Edad: 28 años.
    Cargo: Investigadora del Instituto de Estudios Peruanos.
    Trayectoria: Publicó en el 2009 “La guerra del centavo. Una mirada actual al transporte público en Lima Metropolitana”, estudio auspiciado por el IEP y el CIES.

     Espero que estos comentarios lleguen a las manos de la socióloga Claudia Bielich para que corrija algunos de sus puntos de vista.


    Carlos Reyna Arimborgo
    Mis blogs
    Ene-2010, Oct-2011

    NUEVO REGLAMENTO DE TRANSPORTE PUBLICO - Instituyendo la informalidad

    on lunes, 4 de enero de 2010
    Estamos pues a las puertas de otra mecida, esta vez del MML.

    Ahora el MML ha sacado un reglamento de transporte público. ¿Otra mecida?, Todo parece indicar que han sido obligados a hacer algo que ellos no querían. Como siempre, la novedad es el aumento de las multas existentes y la elaboración de nuevas multas. No se trata pues de una vuelta a la formalidad sino de instituir y reglamentar la informalidad.

    Ahora se castigará al ayudante con 270 soles si le falta el respeto o agrede a un pasajero. Por hacer carreras, se castigará al chofer con 180 soles y 15 días de suspensión. Por esta última falta también se castigará a la “empresa” con 1,200 soles.

    El que menos estará contento con esta nueva disposición y caerán unos mil, la primera semana pero después nos olvidaremos. ¿Porqué? Por que los que incumplen son miles y los que controlan son decenas. Si incumpliesen uno de cada cien, no habría problema pero si incumplen 99 de cada cien, la policía se volverá loca.

    Nos preguntaremos ahora que es lo que estamos consiguiendo con todo esta mecida. Por una parte sigue la informalidad y por la otra vemos que el astuto zorro Javier Baraybar quiere aprovechar el pánico para modernizar la flota informal, es decir, todo el servicio de transporte público, sabiendo que los buses sobran. Si formalizasemos al transporte público, las necesidades de asientos disminuirían a un 25% por lo menos y veríamos que es contraproducente importar más buses. Al formalizar, el número de empresas disminuiría, llegando en el peor de los casos a una empresa por cada distrito. Los choferes de los buses ya no serían los dueños del dinero recaudado y por esa razón ya no harán carreras entre buses y ellos serán los primeros en obligar al público a tomar los buses en los paraderos. ¿Acaso es tan difícil comprender esto?

    El subsidio debe ser obligación estatal y no privada. Por ello, los pasajes escolares deben ser normales y el Estado debe asignar  una bonificación a los alumnos de los colegios fiscales. Todos los colegios y universidades privadas deben contar con su red de buses. Los únicos que deberían pagar medio pasaje son los ancianos.

    Ahora que todo el mundo cuenta con su celular, el MML ni siquiera ha dado un número telefónico para quejas. Acusar a estos foragidos del transporte público equivaldrá a meterse en un problema muy serio. Tampoco se le ha ocurrido poner placas indicatorias de la máxima capacidad de cada vehículo, sentados y de pie. Así se darían cuenta de la forma como han estrechado los asientos al punto que una persona normal ya no se puede sentar.

    ¿Cuanto tiempo cree que va a durar esta medida? Creemos que ya está caduca antes de que salga.