TRANSPORTE MASIVO - SEGUNDA ETAPA CON RUTAS CONFLICTIVAS

on lunes, 21 de febrero de 2011

CONFLICTO DE INTERESES EN UNA RUTA DESCRITERIADA
(COSAC 2)
Hace pocos días, varios diarios capitalinos dieron la noticia de que para la construcción de la segunda etapa  habría un conflicto entre el Metropolitano y el Tren Eléctrico, cuyas rutas son altamente coincidentes. Como se sabe, el Metropolitano está bajo el control de organismos del MML, mientras que el tren eléctrico es responsabilidad del gobierno central.

INVERSION DE CAPITAL
Según “expertos” del lado del MML y entidades privadas que lo apoyan,  se indica que los “estudios” del Metropolitano (COSAC 2) ya están hechos y que son más baratos que aquellos del tren eléctrico, asegurando que los costos de construcción para el primero son cinco veces menores.

No se ha dicho que el material rodante del tren eléctrico tiene una vida útil de 30 años o más, mientras que los buses del Metropolitano no pasarán de los cinco años, salvo que se quiera tener buses tan viejos y destartalados como los que tenemos en el TPU. Una línea férrea es más barata que la pista segregada,  dura más y requiere de menos gastos de mantenimiento. Ya hemos indicado en otros artículos que obras de esta envergadura no sólo se evalúan por su inversión inicial sino también por los costos operativos a lo largo de su vida útil. Cuando dos sistemas que se evalúan tienen vida útil diferente, como es el caso del Metropolitano y el tren eléctrico, el sistema de menor vida útil se repetirá tantas veces como sea necesario para igualar, en el tiempo, al otro sistema.

RUTAS MAL PLANIFICADAS
Lima metropolitana no es una ciudad de unos cuantos miles de habitantes. Todo lo contrario; estamos llegando a los 10 millones y en lo relacionado al TPU  ya no es conveniente disponer de una estación central sino de varias estaciones periféricas céntricas interconectadas con sistemas de transporte masivo, entre sí y con los centros suburbanos. Estos sistemas no deben atravesar la capital de extremo a extremo como se pretende hacer con el Metropolitano. Lo correcto es operar su centro con una red propia, incluyendo una red de subte, sin importar la inversión inicial. Si no tenemos el dinero suficiente, lo tendremos que pedir prestado. El Perú está equivocado respecto a la negativa de tener un subte, sistema que ya existe en las capitales de Argentina, Brasil, Chile, Venezuela y pronto de Colombia.

Debe tenerse en cuenta que muy pocas personas viajan de extremo a extremo de la metrópoli y por ello sería descabellado establecer líneas de transporte únicas uniendo esos dos extremos. Gran parte de las personas que viajan se dirigen al centro de la capital o se quedan en las inmediaciones de su sector.

Nos oponemos, por tanto, a la segunda etapa tanto del Metropolitano como del Tren Eléctrico por el simple hecho de atravesar toda la capital con una línea larguísima y por incluir a la Provincia Constitucional del Callao en los proyectos limeños. Si analizásemos los cuadros que confeccionó la firma Cuanto S.A. en el año de 1998 y que un resumen de ellos en formato excel puede ser  solicitado al correo-e creyna@telefonica.net.pe podríamos comprobar que solamente un 4% de los pasajeros se dirige diariamente del Callao a Ate y un 2% de Ate al Callao. La cantidad de pasajeros puede haber aumentado en once años pero no los porcentajes.

Somos de la idea que la ruta que viene del Este, debe terminar en Desamparados o Monserrate si se elige el tren eléctrico o en el Parque Universitario o la Plaza Grau, si se elige al Metropolitano. Esta ruta finalmente llegará desde Chosica y tendrá por lo tanto una longitud de cerca de 40 Km. En esta ruta, el tren eléctrico podría correr en superficie fuera de la zona céntrica de Lima. El módulo de vida del tren eléctrico podría ser de 30 años para el material rodante, 50 años para las obras civiles y 100 años para los rieles mientras que en el Metropolitano tendríamos cinco años para los buses y corredores y 50 años para las obras civiles. 
Recomendamos que esta ruta sea operada por un tren eléctrico operando en superficie. 

Debe tenerse también en cuenta que en caso que el tráfico de personas desde Chosica hacia Lima disminuya considerablemente durante las horas de trabajo, entonces será conveniente desglosar ese tramo en dos sectores que podrían ser de Chosica a Vitarte y desde último a Lima. Es decir, dos líneas independientes para poder regular la frecuencia de trenes en las zonas de muy bajo tráfico.

Contra nuestra voluntad, el Metropolitano podría interconectar Callao con Lima por las avenidas planificadas pero solamente hasta las plazas 2 de Mayo y Bolognesi y desde un punto de concentración céntrico del Callao. No debe competir en el puerto con sistemas troncales ni mucho menos con sistemas locales.

ESTUDIO COMPARATIVO DE COSTOS COMPLETO
Esperamos pues que se realice un estudio serio y completo de las alternativas y se defina a partir de que longitud y de que cantidad de pasajeros, el tren eléctrico pasa a ser la alternativa más económica. El estudio de las rutas debe hacerse a cien años. 

Creemos que la próxima obra del tren elevado debe ser a lo largo de la avenida Tomás Valle, iniciando el recorrido en el Aeropuerto Internacional hasta su cruce con Gerardo Unger donde, mientras no haya un tren procedente de Ancón y Puente Piedra, podrá desviarse a la derecha hacia Francisco Pizarro, terminando en el cruce con  Av. Tacna o continuando hasta empalmar con la avenida Haya de la Torre. El recorrido de esta ruta podría estar entre los 13 y 17 Km. En una futura ampliación podría considerarse el tramo del aeropuerto internacional hasta la avenida La Marina operando a lo largo de la avenida Faucett.

Carlos Reyna Arimborgo
creyna@telefonica.net.pe

LOS PROBLEMAS DEL METROPOLITANO

on sábado, 29 de enero de 2011

29/01/11
Nuevamente el Metropolitano está presionando para que las rutas del transporte público urbano (TPU), sean alejadas de sus rutas.
Realmente es muy complicado comprender los problemas de nuestro TPU cuando los medios de comunicación no proporcionan la información adecuada en el momento preciso, para poder evaluar lo que pasa con este servicio tan degradado y corrupto.


ENFOQUE POLITICO

Aún no hemos olvidado como se introdujo esta “nueva” modalidad de operar el TPU, en forma totalmente desreglamentada y abusiva hace 20 años atrás, propiciando un libertinaje inaceptable, con conceptos aparentemente justicieros pero maliciosamente aplicados como: lucha contra el monopolio de rutas,  libre competencia y regulación del parque automotor de acuerdo al principio de la oferta y la demanda.

Precisamente estas disposiciones que prohibieron de un plumazo la operación del transporte formalizado existente hasta 1991, son las que ahora se quieren ignorar para poder botar de las rutas del Metropolitano al TPU informal. Nos preguntamos como se pudo permitir que en el contrato de concesión del Metropolitano se ponga una cláusula estableciendo que ninguna línea del TPU que cubra el mismo trayecto, podrá circular a menos de 400 metros a la derecha e izquierda del corredor. Algunos diarios han indicado que las líneas del TPU siguen operando "ignorando" esta disposición, a pesar de que el Metropolitano ya tiene siete meses operando, pero no se dan cuenta que legalmente esa disposición no tiene valor puesto que por resolución ministerial o suprema los informales tienen más peso.

Sin embargo, no se menciona que el TPU está respaldado por una resolución vigente desde el año de 1991, impuesta por el primer gobierno del Presidente Alberto Fujimori y para lo cual recordamos que una resolución debe ser eliminada con otra resolución de su mismo nivel o superior. Una resolución suprema no puede ser eliminada con una resolución ministerial y mucho menos con una disposición municipal.


Desde el inicio de sus operaciones, el Metropolitano está atropellando esos tres principios mencionados anteriormente y creemos que mientras no se deje sin efecto la resolución que permitió la operación informal del TPU, no se puede imponer por la fuerza el alejamiento de las rutas del TPU, en especial por que estas últimas ofrecen una alternativa diferente. Mientras el Metropolitano ofrece rapidez, el TPU ofrece economía. El público usuario tiene el derecho a escoger.

ENFOQUE OPERACIONAL
Al tratar de alejar las rutas del TPU, se da a entender que el Metropolitano podría estár trabajando a pérdida y no se sabe como actuar para mejorar los ingresos. Se dice que en los primeros cinco meses el Metropolitano recaudó más de 24 millones de nuevos soles pero con esa actitud de fuerza, probablemente están indicando que esa cantidad no es suficiente.

Hace poco los diarios capitalinos dieron a conocer que en la zona norte (Estación Naranjal) se demoraban más de 20 minutos haciendo cola para abordar un bus y la empresa ofreció poner 10 buses más de inmediato. Por una parte vemos que cuentan con una buena aceptación del público usuario y por otra que la empresa no se da abasto en la zona norte. 

Sospechamos pues que el mal diseño de esta ruta ya comenzó a dar sus frutos. Probablemente el problema esté en que los buses andan casi vacíos cuando operan en la zona sur. Grave error que está ocasionando un serio trastorno a los barranquinos que viven en las inmediaciones de la ruta segregada.


Como prueba de ello está el comentario del director de la ONG Luz Ambar, Luis Quispe Candia, quién en una entrevista manifestó que el Metropolitano no estaba cumpliendo satisfactoriamente la atención del público, en particular en las horas punta en su recorrido de norte a sur en las mañanas y de sur a norte en las noches. Lógicamente este comentario se refiere a la gente que vive en la zona norte, que va a su trabajo en las mañanas y regresa a casa en la tarde. La zona sur no tiene mayor influencia.

A los interesados en este tema los invitamos a leer el artículo

COMPARANDO AL METROPOLITANO LIMEÑO - Tercera Parte y final

El gerente de Transporte Urbano del MML, Rodrigo Cuba indicó que tienen en mente alterar el recorrido de unas 47 rutas. Esta reubicación es realmente un atropello por que mientras exista esa resolución descriteriada impuesta en 1991 (que indica lo contrario), debemos luchar contra el monopolio, permitir la libre competencia y dejar que la oferta y la demanda regularice las necesidades del parque automotor.

No estamos a favor de esa resolución, pero mientras exista, hay que cumplirla. Realmente estamos esperando que se la deje sin efecto, que se reestructure al TPU para que opere como una red debidamente jerarquizada, con choferes ganando sueldo fijo y coexistiendo amigablemente con cualquier nuevo sistema que se construya en la capital.

Carlos Reyna Arimborgo
carlos@creyna.com

AYUDANDO A DESCONGESTIONAR EL CENTRO DE LA CAPITAL (corr)

on lunes, 17 de enero de 2011
 Agradecemos la gentileza que tuvo el diario LA PRIMERA en publicar el original de nuestro artículo en su ejemplar del día domingo 9 de enero del 2011. Por sugerencia de algunas amistades hemos corregido ligeramente el contenido del artículo pero sin distorsionar el verdadero objetivo del tema.

ACCION URGENTE PARA RECUPERAR AL TPU
NECESIDAD DE UNA LINEA PILOTO PROTOTIPO

METROPOLITANO - Lo que no se dice sobre la falta de buses

on martes, 14 de diciembre de 2010


Con el título aparecido en el diario El Comercio del día viernes 10 pasado,  “De 74 a 84 aumentará el número de salidas del Metropolitano en la estación Naranjal” se trata de encubrir los errores de diseño de esta primera ruta de un sistema que sin lugar a dudas teme competir con el inaceptable transporte desreglamentado (TPD) que tenemos y que a toda costa se le trata de eliminar, cuando lo correcto es “repararlo”, formalizándolo y jerarquizándolo, para

POR LOS CAMINOS DE LA INFORMALIDAD - Suzy Balloussier 1997

on sábado, 13 de noviembre de 2010
Transporte Informal en 1997

Un paseo turístico por capitales latinoamericanas nos revela un mosaico compuesto por una fascinante diversidad de culturas, preservadas durante siglos a través de artesanías típicas de cada región, y de monumentales ruinas arquitectónicas, herencia de civilizaciones pre-colombianas. Por otro lado un viaje técnico, como el que realizamos en la compañía de periodistas de los diarios Jornal do Brasil y O Día, observando los sistemas de transporte de las ciudades nos presentan un cuadro que preocupa.